elegir mi banco para esperar, para encontrar..."
Y como todas las casualidades apareciste sin avisar,
sin llamar mucho la atención.
Mira que no estaba atento, no me lo esperaba.
De un día para otro y como un huracán poniéndolo todo patas arriba.
Con magia o ese toque innato que tanto te caracteriza.
Con esa sonrisa tuya que tantos desastres ha dado (a mí, claro, perdón por la aclaración).
Y es que lo que no se pide sabe mejor.
Lo que no se espera tiene mejor resultado.
Las mejores cosas llegan sin avisar, como tú.
Como tú y toda esa vitalidad que trajiste contigo.
Mi consejo es que la aproveches, no malgastes esas ganas de vivir que tienes.
Y es que vales mil y te volvería a elegir mil y una vez.
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